miércoles, 1 de junio de 2011

Miedo para mis oidos

Trabajo frente a una escuela inicial, si si, esas de las que enseñan a los mas pequeños buenos modales desde los primeros años, esas que te siembran de a poquitos la responsabilidad, esas en las que también van chibolitos que aburren a sus padres, si si esas en las que enseñan a no comportarse como traumados (y ahora que lo medito YO NUNCA FUI A UNA ESCUELA INICIAL jajaja).

Y trabajar frente a una escuela inicial o "nido" como se le conoce tiene sus cosas malas; como por ejemplo querer agarrar a piedrones a toooodos esos mocosos del diablo que bienen a mi chamba a hacer bulla  a la hora de salida solo porque sus madres estan más ocupadas chismoseando entre ellas. O querer pegarme un tiro en la mitra por el estres que fabrican sus delicados y estronduesos gritos y que no puedo hacer por falta de licencia para portar armas. Pero fuera de todo lo desesperante también hay sus cosas buenas, como por ejemplo orinarme de risa cuando alguno de esos pequeños e inocentes retoños se saca la mielda jugando a BEN 10, o cuando alguno se trompea con otro compañerito hasta desmuelarse para ver quien es más fuerte que GOKU.

Pero sin duda lo más bello hasta ahora a sido verlos mearse de miedo, sisisi ssiisisi y es que hace unos días unas señoritas muy bonitas y que estaban como uno quiere llegaron a VACUNAR a los niños y a los ancianos, dejándome con eso más discriminado que un zambo en la época de la esclavitud. Y aquí entre nos pues como que me dio ganas de ser un niño  o un anciano para que esas enfermeras me aplicaran una buena vacuna..o de hachaso me dieron ganas de ser enfermero y APLICARLES LA VACUNA YO jajajaja pero por cosas de la naturaleza hay cosas que no se pueden ni con viagra.

Así que vi fijamente como se acercaban a las madres a la hora de la salida para pedirles amablemente y con esa voz sensual que si dejaban que vacunen a sus hijos para protegerlos contra la gripe a los que ellas de la misma manera amable aceptaron (claro, la vacuna era gratis y hace falta ser bien bestia para no aceptar a parte de que con eso uno se exonera de las medicinas de un chamaco que se enferma a cada rato) y eso generó la alegría de uno que otro anormal (por que no es muy normal que un niño le gusten las vacunas) y la desesperacion de otros. Y los otros lloraban y corrían como si la inyeccion fuera un programa de Magaly y hacían escándalos que eran música para mis oídos por que sentía que Diosito por fin me hacia justicia al ajusticiar con la jeringa a esos enanos bulleros.

Al final quedé contento aunque suene malévolo y los niños quedaron heridos...pero ahora que lo pienso gracias a esa vacuna ya no se enfermaran y eso significa que no faltaran a la escuela y eso quiere decir que seguirán torturando siempre!!!!!...a este paso ya fui...

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