Ayer comprobé que el Mundial es, a parte de una fiesta, el responsable de todas las crisis emocionales que nosotros los hombres podemos tener.
Sí, porque durante un mes solo estamos pendientes de todos los partidos y de los equipos y de los goles y de las estadísticas y de que eso no fue gol y que ¡sí fue penal árbitro hijo de puta! y que Robben tiene cabeza de pinga y que la polla y que las apuestas así.
Y no nos damos cuenta de que al encerrarnos en un Mundial dejamos de lado muchas cosas. Algunos dejan a sus parejas. ¿Dejar a tu flaca por un partido de fútbol? Esa es la parte que no me gusta porque, seamos sinceros, un partido de fútbol no te la va a agarrar como tu flaca jajajaja.
Por culpa del Mundial yo dejé las salidas e ignoré a mis amigos y hasta a la flaca que me estaba afanando y con la que iba a tener una que otra encerrona brava jajajaja pero claro, preferí ver los goles de James Rodríguez en vez de ir y HACER MIS PROPIOS GOLES con ella. ¡Mierda! Jajajaja
Solo sé que al final, los hombres preferimos mil veces un Mundial y podemos sobrevivir un mes sin nada más. El problema viene cuando acaba la Copa ya que queremos recuperar todo y ya no se puede. Como cuando quieres buscar a tu pareja y resulta que ya se casó y tiene dos hijos jajajaja ¡Todo lo que nos pasa por culpa del Mundial!