viernes, 12 de agosto de 2011

Cuando se pierde el Control

Me siento pesado. No quiero ver lo que estoy viendo. No quiero escuchar lo que estoy escuchando. Pero quedarse ciego no es la idea, pero quedarse sordo tampoco es la idea. Me desespero - Carajo, que lejos estás - el sofá me aprisiona, hace calor...me sudan las manos. No hay ni dos metros de distancia y ya quiero suicidarme. Ya quiero levantarme y matar a mi hermano por lo que hizo. Pero mejor lo pienso mejor y me levanto pesadamente para presionar el botón.

Se estarán preguntando que de qué diablos está tecleando este inepto casi aborto no? y mejor voy de una vez al asunto que involucra esta entrada antes de que alguien me lanse una maldición y despierte convertido en algo peor jajajaja.

Me refiero a que se perdió el control de la Tv. Si, se perdió el aparatito con el que, valga la redundancia (si es que se escribe así), me sentía con el control de todo. Ya no puedo cambiar de canal desde la comodidad de mi sillón, ya no puedo subir el volumen desde la comodidad de mi sillón. Y eso me pone mal porque estoy tan acostumbrado a solo presionar un botón manual que la idea de ir físicamente al televisor me aterra porque a pesar de la cercanía en el que está siento que lo veo muy lejos. Me aterra pensar que mis nalgas se resentirán conmigo porque aquí entre nos el sofá es muy cómodo.

No se que pasó con el control, a lo mejor mi perro se lo comió pensando que era un hueso mutante, a lo mejor mi abuelito se lo llevó pensando que era una linterna o a lo mejor si es verdad lo que me dijo mi hermano que pensó que el control era el mando del Wii , claro, CÓMO SI TUVIÉRAMOS WII jajajajaja.

No se que pasó con el control, lo que si se es que la última persona que lo usó fue mi hermano y que seguramente él lo perdió...o a lo mejor se lo vendió al carpintero para que lo use de martillo. Qué se yo, solo quiero que aparesca ese control porque ya me cansé que cambiar de canal a la antigua, porque ya me cansé de subir de volumen a la antigua, porque ya me acostumbre a mi vida sedentaria y porque sencillamente no quiero ver ese canal en el que se quedó ya que odio los comerciales de canal 5!!! jajaja

viernes, 5 de agosto de 2011

La "cruda" realidad

Cuando era niño mi padre se tomaba un efervescente muy extraño un promedio de dos veces por semana, siendo muchas semanas las veces que yo observaba ese extraño espectáculo. Venia en un sobre verde, era un polvo blanco que al entrar en contacto con el agua tenia una reacción de burbujeante fantasía. Pero siempre que él se lo tomaba ponía una cara de nalga bien fea...como si fuera un sufrimiento beber ese extraño elixir. Y yo me preguntaba que por qué se bebía algo que no le gustaba después de un empacho de comida pero no hallaba respuestas a mis dudas internas y tenia que acostumbrarme a la cara tan fea que ponia (aunque en realidad poner una cara fea nunca a sido difícil para Alberto).

Empecé a sospechar que Alberto (mi padre) era un mutante y que eso que tomaba y que en varias ocaciones me decía que sabia a Inca Kola , era parte de su alimentación para no terminar por tranformarse en ese monstruo deforme que salia en la televisión. Hasta que me tocó experimentar la "cruda" realidad.

Hoy desperté con varios malestares, y uno de ellos unas nauseas y acides estomacal horrendas por lo cual no fui a workear y me excuse desde el escusado....y por lo cual me dieron de tomar ese extraño elixir...el cual juré NUNCA INGERIR y que por esas cosas raras de la vida terminé ingiriendo. Y comprendí la realidad, comprendí el por qué mi papá ponía esa cara de aborto. Si, lo comprendí porque yo también puse la misma cara (y puede que hasta una más fea) y es que ese brevaje es lo más asqueroso que alguien pueda tomar, como si estar bien del estómago fuera un gran sacrificio y una tortura a la vez. Comprobé que eso a Inca Kola no sabe y que más bien sabe a la peor basura del mundo.

Ahora veo a mi padre como un héroe que se sacrificó muchas veces por su estómago, ahora me veo a mi como un mártir más de todos los que existen en el mundo y que se sacrifican por su estómago y ahora le tengo miedo a ese maldito sobre de "Sal de Andrews" y al desgraciado que lo inventó sin hecharle azúcar...seguramente ese si fue un mutante sin estómago.